artes varias, lecturas

el libro de aarón

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Soy de gustos difíciles, además de persona poco tolerante con lo que no me llena. Y, además, si es literatura, me tiene que emocionar. Como me emociona la tranquilidad de los poetas norteamericanos de determinada generación, no generación como grupo, sino como rango de edad, que por alguna extraña razón socio-histórica han aprendido a ver y a contar la realidad de determinada forma. Me pasa con Robert Hass, o con determinados poemas de Mills Fox Edgerton. Pero eso es materia de otro post.

A pesar de que soy lectora ávida, este encuentro con un poemario que realmente me llegue, no sucede tanto como yo querría. Quizá por eso, me alegro tantísimo cuando encuentro algo que me gusta, sobre todo cuando es de alguien que me cae cerca. Me pasa habitualmente con Pepe Ramos, con las veces que me hace reír Julio Santiago o cuando Óscar Martín Centeno se me pone mitológico, por mencionar un puñado de ejemplos. Y esta vez me ha sucedido con Aarón García Peña.

En primer lugar, debéis saber que cuando arrostréis esta portada, lo que os vais a encontrar es una colección de poemas de UNA SOLA PERSONA, que, encaramado al andamio del epigrama y la greguería, ha compuesto una retahíla de entradas con cada uno de los pueblos de la provincia de Barcelona. ¿Los habrá visitado todos? A quién le importa, los nombres, desprovistos de significante y con un significado nuevo, son el punto de apoyo de cada una de las imágenes que va desgranando.

Me ha sorprendido muchísimo que Aarón, con su gran dominio técnico, se desmarque de repente con un ejercicio de experimentación como este. Y el resultado es formidable.

Creo que escuchado en alguna parte que se trata de una novedad. En el autor puede, pero en el panorama no es cierto. Solo que los referentes no los vais a encontrar en otros libros, sino en Twitter. Cada poema corto y en prosa tiene todos los ingredientes para ser un ‘poetuit’, tal vez un nuevo tipo de estrofa 2.0 acorde con los tiempos que corren, solo que en el caso de Aarón solo está colgado en las páginas de este libro que os recomiendo encarecidamente.

Por cierto, a ver si os hablo un día de estos de la serenidad de Mills Fox Edgerton y la nostalgia de Julio Santiago.

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miserias humanas

no es gratis

Ciudadano, tú pagas la educación pública: con tus impuestos. Los directos y los indirectos. Sale de tu bolsillo, y cualquier insinuación de que debas pagar (más) por la formación que necesitan tus hijos o de que esta tenga que ser de menor calidad por falta de fondos, debería hacerte salir a la calle más que ninguna otra cosa. Porque estamos hablando de tus hijos. De sus oportunidades.

Vivimos en sociedades desiguales, eso es así. Pero afortunadamente, a lo largo de los años y con mucho esfuerzo hemos logrado instituir ciertos mecanismos correctores, que ayudan a que las personas que nacen en entornos menos agraciados puedan enfrentarse al mundo en igualdad de oportunidades frente a otras con más recursos. Al menos esa es la teoría. Al final, para el que más tiene, es más sencillo llegar a más, siempre será así. Pero el que menos tiene, hasta ahora contaba con “lo público” como elemento igualador. Ahí es donde situamos la educación como factor clave generador de justicia social, la educación pública, para ser más precisos. Y para que cumpla esa función, debe ser de calidad, ser accesible y estar dotada de medios suficientes.

Si se incumplen cualquiera de estas tres condiciones, los usuarios de “lo público” estamos en nuestro derecho de sentirnos estafados. Y si vemos que, año tras año, se derivan cantidades de dinero importantes a subvencionar centros educativos no públicos, cuyo uso nos supone un gasto más allá del pago que ya hacemos con nuestros impuestos, debemos señalar la falta y gritar aún más alto. Nos están robando. Nos están quitando oportunidades de ser iguales a otros con los medios que deberían ser suficientes para serlo.

Hace un par de días, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, decía abiertamente que, llegado el caso, la educación no tenía por qué ser gratuita en todas sus fases si no nos encontramos en una fase de bonanza. Claro, como si fuera el capricho prescindible del que uno se quita cuando llegan las vacas flacas. Pero es que la educación NO ES GRATUITA en ninguna de sus fases. No sólo en la universitaria, donde se deben abonar tasas de matrícula, más elevadas si se trata de los nuevos másters (“inventazo”, por cierto…). Ya la pagamos, todos. Esos centros públicos no han salido de la nada. Los sueldos de todos esos profesores no se pagan solos. Los pago yo de mis impuestos, con lo que produzco trabajando y consumiendo, y me siento orgullosa de hacerlo. Y es más, quiero seguir haciéndolo para que todos podamos tener las mismas oportunidades gracias a una educación de calidad, salgamos de donde salgamos.

Pero no se ría de mí, señora Aguirre. No mienta. No diga que no se puede. Porque se puede. No diga que no hay dinero, porque lo hay. El problema es que lo está poniendo en los bolsillos que no debe.

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miserias humanas

papamóvil turboca$h



papamóvil turboca$h, originally uploaded by mellamopersona.

hoy hemos bajado a la manifestación en protesta por la gestión que están haciendo las administraciones públicas de las jmj y de la visita del papa. hacía ya un tiempecillo que no me lo pasaba tan bien en un acontecimiento social de estas características. y qué demonios, me he desahogado chillando un rato por todas las aberraciones con las que me estoy encontrando estos días desde que salgo de casa hasta que vuelvo a entrar. menos mal que, cuando vuelvo, puedo atiborrarme de capítulos de breaking bad. gracias pepe ramos, has salvado nuestra salud mental esta semana.

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miserias humanas

hola, papa



hola, papa, originally uploaded by mellamopersona.

hoy hemos ido a dar un paseo por el centro: gran vía, alcalá, cibeles, retiro… para ver toda la feria que nos han montado con la venida del papa. y nos hemos quedado espeluznados por la cantidad de dinero que se ve ahí metida. y ni siquiera ha empezado.

nos ha llamado la atención encontrar esta pancarta con el póster de benedicto, porque en su día cuando fuimos a roma nos costó muchísimo encontrar merchan suyo, al contrario de lo que ocurría con juan pablo II. sospechamos que es el póster que venía de regalo con la gañeta.

qué felices serán todos con su fiesta. los beatos y los ilusos. los que les dicen a los demás cómo deben vivir y los que se dejan guiar orgullosos de ser llamados ovejas de su señor.

me pregunto si, cuando toque hablar de somalia, rezarán por los pobres negritos mientras siguen vendiendo merchan para financiar parte de su siguiente gran rave (que la otra parte ya la financiará el país de turno).

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miserias humanas

#15M: esto no va de okupas, ni de antisistemas, ni de radicales…

Va de gente normal. Como tú y como yo. Gente indignada porque sus oportunidades se esfuman entre las medidas draconianas de políticos autistas y los caprichos de grandes mercados que poco tienen que ver con ellos. Gente con criterio que sabe interpretar lo que sucede. Gente pacífica. Gente normal. En serio.

Gente que cada vez tiene menos que perder. Y asusta mucho que la gente “normal”, la que raramente se altera, sea la que cada vez esté más desesperada. Por lo menos, a mí me asusta un montón.

Gracias Samu por la foto.

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miserias humanas, moderneces y mass media

el señor de la barba que nos incordió incluso muerto

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En política, como en la vida, cambiar un relato oficial es peligroso porque, cuando un contenido inicial empieza a llenarse de matices, empiezan a surgir suspicacias. Hay que ser sumamente cuidadoso con los nuevos añadidos, pero sobre todo con las correcciones. Y, por encima de cualquier cosa, todo lo que venga detrás tendrá sentido al ser hecho público siempre y cuando sirva para mejorar la historia inicial. Son complementos, añadidos, enriquecimientos… O al menos deben serlo. Eso es básico en toda buena campaña de comunicación. Y si te mira el mundo entero con un asunto tan gordo… igual te interesa ser cuidadoso con tu comunicación.

Personalmente, no creo que estos tipos sean tontos. Más allá de las implicaciones éticas de las circunstancias de la muerte del tipo este, o de si la detención se ajusta a derecho o no, hay algo sumamente extraño en cómo se está desarrollando la narrativa del asunto desde que se hizo pública la noticia. No es consistente, como debería serlo en algo así; está siendo chapucera, torpe. Da sensación de improvisación y es rarísimo en un gabinete que cuenta con algunos de los mejores cerebros en comunicación política del mundo. Me resisto a creer que se les vaya de las manos de esta forma, estos tipos no son idiotas…

Los cambios de timón que estamos viendo no son por falta de cálculo, ni por datos erróneos, porque al fin y al cabo no cuesta nada seguir diciendo lo mismo que has dicho desde el principio sobre algo que solo has presenciado tú. No. Cuando eres testigo único, juez y parte, puedes contar lo que te plazca. El relato es tuyo… A menos que haya algo que te obligue a contar otras cosas, aunque no lo necesites, y que además te está haciendo quedar en evidencia.

¿Marcarte ante el mundo y tu pueblo la muerte de Bin Laden, al fin, para acabar 24 horas más tarde balbuceando tonterías injustificables y datos inconexos? Sigue diciendo que estaba armado. Mantén lo del escudo humano. Ya que te invistes de justicia infinita para vengar a tus muertos, sé enteramente dueño de tu versión. Con dos cojones.

No sé. Hay algo que falta en el cuadro. Hay algo que nos estamos perdiendo. Y debe de ser importante.

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