lecturas

un mundo de signos

06520994994000m01011.jpg

El imperio de los signos, Roland Barthes. Ed. Seix Barral.

Completamente incapaz de tender la ropa recién lavada si no es condenándola a la arruga y la plancha (ineptitud física), absolutamente negada para hacer un simple emparejamiento de elementos para ser votados un concurso (ineptitud lógica), sencillamente llorica por cualquier cosa (ineptitud emocional)… pero suficientemente sinestésica como para entender a Roland Barthes cuando dice que “ve” el lenguaje. O mejor dicho, cuando “decía”, porque ya murió, irónicamente atropellado por la furgoneta de una lavandería a las puertas de la Sorbona, él, el gran semiólogo estructuralista y teórico del signo, cuando venía de almorzar con Miterrand (se dice que la prensa ocultó el incidente unos días para que la opinión pública no pensara que el líder político en cuestión era gafe…).

Los días son de colores, los números también aunque estén escritos en negro sobre blanco; las tonalidades de las voces trazan rutas sinuosas en el aire, como las raíces de un árbol cualquiera obscenamente expuestas; los olores tienen textura; los conceptos tienen asideros inconcebibles y localizaciones en partes del cuerpo… Y ahí en medio se tejen las metáforas, justo donde debe de esconderse la clave que hizo nacer el lenguaje, que provocó que un Paquito cualquiera un poco encorvado y peludo le asociara un sonido determinado a un rayajo en particular, que previamente había dibujado, con mayor o menor idea, sobre la pared de una cueva ayudado por un palito quemado. El Paquito que le dio una tercera dimensión a la humanidad trascendiendo la mera representación de la cosa real, llegando al abstracto: alcanzando el signo.

Claro, que luego el signo siguió su propio camino, como cosa alimentada por el devenir, hasta tomar una entidad que llega a asustar al usuario. De repente, la brecha: entre el que comprende y el que no. De repente, surgió el hermetismo donde antes no lo había (o no en tal medida). De repente, ¡coño, un “kanji”! Y qué es esto, qué me quiere decir, qué encierra, a qué contexto pertenece… y a qué posible definición me agarro cuando no es unívoco y encima saltamos a una cultura diferente… A ver si hay cojones de explicártelo a ti misma, pequeña, (me digo) si sólo se puede contar en los propios términos de una cultura a la que ni siquiera perteneces y cuyas categorías a lo sumo te pueden resultar familiares. La traducción es una quimera, siempre lo ha sido; eso de que hay un núcleo común de significados es una engañifa que sólo provoca que las literaturas nos lleguen desenfocadas. Y no sólo eso. Esos signos van atados a un escenario particular, donde comer, vestirse, follar, andar, decorar, luchar…, todo es diferente, es propio, es sí mismo.

Este es el punto donde comienza la aventura. El resto se desarrolla en función del valor de cada uno para enfrentarse al arcano corazón de una lengua supuestamente accesible. Porque donde hay gramática, hay al menos cierta posibilidad de aprendizaje.

Anuncios
Estándar

26 thoughts on “un mundo de signos

  1. – Ah, pues entre los libros de ex estructuralista de mi padre he encontrado “Mitologías”, del mismo autor. Voy a papearmelo cuando tenga ocasión (más bien cuando termine “El Estado y la Revolución” de Lenin).

  2. Y el tal Paquito ese, ¿era Paquito el chocolatero, al que obscenamente celebramos en bodas, bautizos y comuniones con un conga cañí vivificada por individuos que parecen dolerse de sus riñones con ayuda de señor que hay delante y la señora que hay detrás?
    Yo quiero creer que hay posibilidad para el entendimiento, aunque la traducción completa sea imposible. En caso contrario, no sé que hago dando Ética y explicando los Derechos Humanos.
    Por cierto, hoy he estado ojeando un nuevo libro de texto, de cuya editorial no diré el nombre, que desarrolla el currículo de la asignatura Ética y educación para la ciudadanía, contemplada en la nueva ley de educación. Me han entrado ganitas de vomitar. Aristóteles queda reducido a una cita de mierda, igual que Kant. De los demás, ni siquiera hay citas. Me voy a pasar la ley por el forro todo lo que pueda y más. Hala, desobediencia civil.

  3. – Yo, aunque suene molestamente ingenuo, creo que lo que se debe dar a los niños en las escuelas es: “Educación para la Crítica”, donde se enseñe a desconfiar de profetas y voceros, de la publicidad y del imperio del consumo. Donde, al fin y al cabo, se eduque en valores ciudadanos. Dudo (que no lo sé) que esta asignatura nueva sea algo más que una especie de instrucción en dogmas superficiales y no sirva sino para domesticar.

  4. no es ingenuo para nada. es más, ahí le has dado.

    estatua, hay posibilidad de entendernos en tanto que hay posibilidad de relación entre seres humanos. aprehender, es harina de otro costal.

    y no olvides que los derechos humanos, con lo que no les resto valor en absoluto eh, son un invento occidental… ni siquiera un descubrimiento, porque no están en nosotros sino que nosotros los desarrollamos y atribuimos, a pesar de lo cual una vez establecidos, son tan increíblemente buenos que vale la pena esforzarse transmitirlos y universalizarlos.

  5. “una vez establecidos, son tan increíblemente buenos que vale la pena esforzarse transmitirlos y universalizarlos”… Se parece a ese versículo del Génesis: “y vio Dios que era bueno”, que supone la primera aparición de la moral en el texto sagrado judío… No sé, hemos discutido mucho este punto pero creo que los derechos humanos, si bien en su sistematización son una creación del hombre, sí que creo que en general el ser humano en cualquier parte del globo comparte una intuición o unos principios básicos sobre el bien y el mal que transcienden su capacidad creadora. Tu frase ha delatado un cierto iusnaturalismo….

  6. ¿en serio te ha sonado a eso? creo que sabes bastante bien cómo piernso, por eso creo que tergiversas lo que he dicho. por supuesto que vienen de una intuición; lo que no comparto es que esa intuición se manifieste por igual ni en las mismas formas en los hombres y mujeres de las distintas partes del globo. por eso nuestro sistema de principios aspirantes a universales es sólo uno más de tantos como puede haber y cuantos pueden llegar a articularse en cualquier punto del espacio tiempo. te puede sonar a lo que te apetezca.

  7. – jajaja, claro que he tergiversado un poco, pero me hace gracia que los hayas calificado de “buenos”. Como ya he dicho, yo no discuto que en cada lugar y en cada época esos derechos se han ido modelando, se han pensado y se ha llegado a la conclusión de que son “buenos” y por eso digo que el que valga la pena defenderlos no consiste en una coincidencia más o menos alegre sino que esos derechos son éticamente defendibles porque representan lo mejor de nosotros mismos.

  8. es que, para mí, son buenos (también creo que es bueno fumar en ayunas, porque ayuda a mi tránsito intestinal). y son defendibles, pero lleva siempre por delante que hay muchos otros ‘nosotros mismos’ compartiendo el mundo contigo. lo cual no quiere decir que debas rendirte y pasar del tema… (ya me di cuenta de los peligros del relativismo, pero hasta el relativismo es relativo) esto es sólo una cosa importante que tener en cuenta, pero como punto de partida para emprender diálogo en pos de encontrar la fórmula mejor para la mayor cantidad de gente posible.

    estos derechos humanos nuestros no son los perfectos, no son la cumbre de las civilizaciones (más que nada porque alcanzar cumbres en las civilizaciones tiene que ver con cierta idea de progreso tendente a un fin que no comparto -y qué me dices del propio concepto de ‘civilización’, que existe por contraposición a ‘barbarie’, otro chiste-, más que nada porque implicaría un fundamento, más o menos consciente, voluntad última y motor primero, en cuya existencia no creo), no son universales, por mucha vocación que tengan de querer serlo… pero son lo poco que desde nuestra raíz cultural podemos ofrecer a los demás.

    el resto es intercambio, es decir: el resto, de nuevo, son signos.

  9. – Yo, perdoname, pero creo que educar a los niños en vez de comérselos es algo más que un simple signo. Y sí que creo que el progreso de las sociedades ha ido acompañado de un progreso en el pensamiento y en las ideas. Y si contraponemos “civilización” a “barbarie” es porque entre apedrear a un adúltero y no hacerlo media una distancia que transciende la mera organización coyuntural. De la misma manera que cubrir a una mujer de pies a cabeza o arrancarle el clítoris no es igual a garantizarle el mismo derecho a cursar estudios. Y no creo que la evaluación de lo positivo o negativo de una determinada sociedad se limite a apreciaciones relativistas personales. Creo que los seres humanos (quizás por nuestra naturaleza) tendemos a cometer actos terribles pero también podemos reflexionar sobre las sociedades y, quizás por nuestro instinto de conservación, tratamos de organizarnos no sólo desde el interés sino también desde la justicia.

  10. una cosa es evolución y desarrollo, y otra eso del progreso. no es que sea el camino con mayúsculas, es un camino más y punto; y lo que a veces a muchos les parece ‘volver atrás’ no es sino un cambio de dirección en este errar de siglos.
    lo de comerse a los niños es un estereotipo, que resulta bastante feo, en mi opinión, y que demuestra muy poco interés (y escasos conocimientos, pero eso se arregla leyendo) en cómo actúan otros, además que tiene un punto comparativo chungo. y lo de reducir, como reduces, la ‘otredad’ antropológica a X casos especialmente desagradables, apuntala esta actitud.
    porque toda destrucción del individuo conlleva, donde sea, la destrucción de la sociedad (que es la garante de nuestra permanencia sobre la faz de la tierra en tanto individuos); es negativo en sí mismo, biológicamente, no sólo moralmente, y no tiene nada que ver con una intuición de la razón del hombre, ni morales ni ontologías ni metafísicas, sino con una mera cuestión de supervivencia, lo cual no sólo es extensible a todos los seres humanos, sino prácticamente a todos los seres vivos; nuestra novedad, nuestra aportación, es que sobre la supervivencia creamos convenciones y edificamos la convivencia con pautas inventadas. por eso, igual que hay agujeros negros y desajustes en nuestra cultura, puede haberlos en otras, y no por mostrar esos desajustes deben ser considerados bárbaros, trazando una línea divisorioa que te distingue de ellos y que os coloca, además, a los dos, en precario equilibrio sobre una dudosa línea evolutiva donde ellos están atrás y tú en el pelotón de cabeza del desarrollo social. porque no todo tiende hacia la civilización, y porque no todo lo que se ‘civiliza’ se tiene que civilizar de igual modo, aunque sí que todo tiende hacia la supervivencia y la permanencia sobre el mundo.

  11. – Yo no te acusado de nada, así que no acuses tú de desconocimiento en un debate.
    No he hablado en ningún momento de que exista un camino lineal. Por supuesto que en la historia caben pasos atrás pero creo que es necesario darnos cuenta de que, por ejemplo, el ascenso al poder de Hitler en 1933 fue un paso atrás y no “otro camino posible”. Sin darte cuenta mezclas argumentos positivistas con argumentos naturalistas pero no explicas desde qué base son buenos esos derechos.
    “porque toda destrucción del individuo conlleva, donde sea, la destrucción de la sociedad”, un argumento sin duda buenista pero que ignora la “otredad” que reivindicas: China es una sociedad en franco crecimiento, con grandes posibilidades de dominar la economía mundial y que se pasa la supervivencia del individuo por donde yo te diga. No creo que se puedan defender los ddhh desde un punto de vista meramente de supervivencia (a lo largo de la historia ha ahbido muchas masacres pero ninguna ha puesto en peligro a la humanidad, sino moralmente).
    Una vez más confundes la otredad cultural con la otredad política. Yo no desprecio las tradiciones culturales de otros pueblos y otras sociedades pero me permito reflexionar desde ellas sin caer en un cómodo “todo vale”. Pero creo que derechos como los de opinión, credo religioso, la igualdad entre hombre y mujer no pueden limitarse a ser espejo de nuestra idiosincracia, que sí, que son universalizables. Porque el ejemplo que tu has considerado “un caso x desagradable) no tenemos por qué ir a buscarlo a Arabia Saudí. Desde tu punto de vista, defensor de las peculiaridades culturales, supongo que no habrías luchado contra el franquismo, ni habrías manifestado la más mínima condena al régimen ya que se trataba de un estado adecuado a nuestra “otredad”.
    He de manifestar mi sorpresa ante tu acusación de ignorancia cuando yo, en ningún caso, te he acusado de nada.

  12. he manifestado mi opinión, sorprendida, sobre lo que me ha parecido un reduccionismo hacia otras culturas, porque además, siempre me mencionas lo mismo, y agradezco en este último comentario que haysa ampliado el espectro de ejemplos. dices que no hay que ir buscando arabia saudí, pero resulta sospechoso acabar encontrándoselo siempre. mi punto de vista defensor de las peculiaridades, como te has referido, es un punto de vista que admite y reconoce la limitación de sólo poder conocer realmente una cultura desde sus propios términos, cosa que no se puede hacer si no formas parte de ella, y si formas parte de ella encima estás desenfocado… lo cual no quiere decir que no haya posibilidad de conocimiento, pero si la hay, debe tener siempre esto por delante, antes de empezar a costruir argumentos sobre nada.

    siento la ausencia de pureza en mis argumentos; adscribirse a un sistema o estructura concreto sin mirar alrededor y enriquecerlo con lo que puedas encontrar en otros, empobrece, opino. mi base no es moral ni filosófica ni mira hacia el derecho. es antropológica y etnográfica. posiblemente nuestros puntos de partida estén muy alejados.

    en cuanto a las masacres y todas esas cosas terribles bajo nuestro punto de vista, es donde entra lo que inventamos de la convivencia. un sistema que no tiene a la gente contenta, por decirlo de algún modo, es sólo cuestión de tiempo, pero se irá al garete. puedes mantener a la gente asustada, pero no es un estado que pueda prolongarse. o estalla o evoluciona hacia otra cosa. pero toda forma de vida busca estabilidad, por eso las aves emigran y nosotros tenemos derechos humanos (por dios, válgame la comparación, que es como dios y un gitano, pero para el caso me sirve).

    ah, y la otredad política y la otredad cultural son una misma cosa, o mejor expresado: provienen de un mismo punto. contextualizo cultura: no sólo me refiero a las manifestaciones artísticas o del sentir popular, sino en un sentido más amplio de cultura como el marco de pensamiento de una comunidad, es decir, grupo de gente que vive gunta generación tras generación en un sitio concreto, llámalo pueblo o whatever, a partir del cual se desarrolla todo lo demás, el punto cero, la base, el cimiento sobre el que se edifican política, religión, etc. estas cosas son manifestaciones de esa cultura, en el sentido alemán de kultur.

  13. – Los miembros de la escuela historicista del derecho te acogerían orgullosos en su seno. Una lástima que fueran ellos, precisamente, los precursores del fascismo. “cultura como el marco de pensamiento de una comunidad, es decir, grupo de gente que vive gunta generación tras generación en un sitio concreto, llámalo pueblo o whatever, a partir del cual se desarrolla todo lo demás, el punto cero, la base, el cimiento sobre el que se edifican política, religión, etc. estas cosas son manifestaciones de esa cultura, en el sentido alemán de kultur”. Éste último párrafo lo habría firmado Savigny…
    Dices que siempre te menciono lo mismo pero es que tú no contestas a lo que supone una crítica directa a tu relativismo y a la concepción del derecho como un “punto de vista”. La otredad cultural y la otredad política si bien puden provenir de un mismo lugar manifiestan una considerable diferencia. Mira Japón, tan diferentes a los occidentales en cultura y cómo, aún con sus peculiaridades defienden un sitema liberal y garantista.
    Lo que no acabas de explicar es “todas esas cosas terribles bajo nuestro punto de vista”, bajo nuestro punto de vista….ains. No puedes continuar con esta argumentación porque de tu lado, el debate se inclina hacia un nihilismo moral absoluto, incluso involuntariamente.
    Por último, eso de que desde fuera no puedo opinar… en absoluto. De la misma manera que opino de Hitler, de la guerra en irak, de la invasión soviética de praga, de Ruanda, puedo opinar sobre lo que me parece un atentado contra los ddhh. estaría bueno lo contrario!

  14. – Todos los países que han intentado establecer un derecho en base a un sujeto colectivo, han caído (y caen) en el totalitarismo (es la españa de franco, la italia de los años 20 a 40, alemania en el 33, iran hoy…). La idea de defender a las ideas “colectivas específicas” frente a los ddhh individuales, hace el juego a los sátrapas de siempre. Un argumento parecido a ése impidió que los países occidentales acudieran en socorro de los tutsis en 1993.

  15. NO HE DICHO QUE NO PUEDAS OPINAR POR ESTAR DESDE FUERA. copio y pego de mi intervención anterior: “reconoce la limitación de sólo poder conocer realmente una cultura desde sus propios términos, cosa que no se puede hacer si no formas parte de ella, y si formas parte de ella encima estás desenfocado… lo cual no quiere decir que no haya posibilidad de conocimiento”

    “Mira Japón, tan diferentes a los occidentales en cultura y cómo, aún con sus peculiaridades defienden un sitema liberal y garantista.” un sistema establecido a través de una constitución impuesta por estados unidos en el período de posguerra y que aún continúa vigente (y no sólo una constitución, sino una reorganización de todo el tejido empresarial y hasta social por decreto yanki, aunque como pasa siempre con cualquier nuevo reparto, el dinero sólo cambia de manos de A a manos de B que era enemigo de A, pero no se reparte realmente). pero antes de eso existía un modelo imperial, la restauración meiji, que no garantizaba nada más que condiciones favorables para los comerciantes, como la apertura de los puertos y la posibilidad de importar y exportar y de relacionarse con extranjeros con tales fines, cosa que estaba radicalmente prohibida en la era tokugawa, inmediatamente anterior, que duró hasta principios del XIX y en la que se desarrolló un peculiar tipo de feudalismo ilustrado. la restauración meiji no fue una revolución, sólo se abolió la espada (de hecho, el gobierno de la restauración, junto con el decreto que prohibía llevar espada en la calle, “eliminó” a sus propios samurais monárquicos cuando el cambio de sistema se consumó, sobre todo si estos tenían más idea de la cuenta sobre lo de abolir impuestos o dar más voz de la cuenta al pueblo). pero el pueblo siguió con su vida poco más o menos. es decir, japón es liberal y garantista por intervención exterior.

  16. – Toda la conocida referencia histórica te la podrías haber ahorrado, porque tb Francia es liberal y garantista por intervención exterior. No hay experimentos puros. Pero son liberales y garantistas al fin y al cabo. Aún con mi crítica a la sociedad liberal (que no viene a cuento) esto demuestra que aún con peculiaridades culturales se ha podido establecer y conservar un modelo político libre. Mi tesis es que un plantemiento qe defienda las peculiaridades culturales como cohartada para establecer regímenes de terror, eso le hace el juego a los tiranos. Porque si votar o no votar se iguala con llevar coleta o cortársela, pues, hombre, mira, no.

  17. la referencia histórica no me la ahorro este caso necesita su contexto, y más cuando en japón no ha habido ninguna revolución ni nada parecido a lo que pasó en francia o siquiera en inglaterra antes del XIX. insisto, no es el mismo caso. el modelo actual no es un desarrollo propio, y antes no ha habido nada similar, y se parece más a lo que estados unidos pretende hacer con irak que a lo que ha pasado con francia. por ejemplo.

    “un plantemiento qe defienda las peculiaridades culturales como cohartada para establecer regímenes de terror”
    ¿mande? ¿me indica por favor donde ha leído usted esto? AAAAAAAH, QUE YA LO ENTIENDO, va a ser que toda peculiaridad cultural es cohartada para un regimen de terror ergo habiendo “defendido” las peculiaridades culturales he justificado los regímenes de terror. es eso, ¿no? porque si no, no pillo a cuento de qué viene esto.

  18. “- Todos los países que han intentado establecer un derecho en base a un sujeto colectivo, han caído (y caen) en el totalitarismo (es la españa de franco, la italia de los años 20 a 40, alemania en el 33, iran hoy…). La idea de defender a las ideas “colectivas específicas” frente a los ddhh individuales, hace el juego a los sátrapas de siempre.”

    ¡¡claro! ahí le has dado. a eso es a lo que me refiero cuando digo que toda situación que tenga a mal a la gente termina cayendo por su propio peso, y de hecho te contradices respecto de cuando decías algo sobre los regímenes que castigan al individuo, tipo china, y que ahí los tienes. mira cómo caen: tú mismo te lo has dicho.

  19. – No hay contradicción en ningún caso. Yo digo que esos países caen en el totalitarismo, pero eso no quiere decir que CAIGAN y desaparezcan. Se puede sobrevivir en el totalitarismo. Yo lo que digo es que son injustos esos sistemas. No has leído bien.

  20. – No es lo mismo que caigan los sistemas a que éstos caigan en el totalitarismo. De la misma manera que no es lo mismo que caiga la delincuencia a que alguien caiga EN la delincuencia. Un beso.

  21. pos claro que no es lo mismo, hasta ahí llego. no, a ver, progresión: primero el sistema cae en el totalitarismo, luego caen muchos individuos dentro del sistema, finalmente el sistema acaba cayendo. esa es la que yo te refería y la que tú has apuntado a lo último como te acabo de decir.

  22. – Bueno, eso espero. Que el sistema acabe por sucumbir a su contradicciones y alcancemos un futuro más humano, más lúdico…
    De todas maneras todo esto es una discusión bizantina ya que lo importante es que ambos compartimos un mismo espíritu crítico. Finalizo con la frase del gran Norberto Bobbio: “La discusión sobre los ddhh no está tanto en justificarlos como en protegerlos”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s