posts antiguos

maniobras de escapismo

“De nada sirve ir a más velocidad
si los recuerdos te encadenan”

Estos son los versos del día, con los que despido la semana laboral. Pertenecen a Love of Lesbian, y son un fragmento de la canción que da título a su último álbum, ‘Maniobras de escapismo’. Los versos continúan:

“Y encerrado entre ti mismo
maniobras de escapismo
se convierten en refugios
en salidas por donde escapar”

Son las palabras con las que hoy se marcha al fin de semana una auténtica experta en fugas. Alguien que ha tomado velocidades alarmantes sin miramiento alguno en cuanto ha tenido ocasión.

Huir es una forma de encerrarse dentro de uno mismo, por cuanto la velocidad que llegas a tomar te pone a tal distancia, real y figurada, del mundo que te rodea, que acabas por tener sólo aquello que te sigue el paso, y ese ‘aquello’ eres tú. Estás solo… ¿La soledad del corredor de fondo? Es curioso que llegues a correr para alcanzar algo que tener contigo y, mientras, estés solo. Lo peor es cuando no llegas…, y el resultado es el mismo abandono, la misma imposibilidad de encontrar con quien compartir eso que eres o eso que llevas contigo.

Huir es estar solo.

Y estar solo también es una forma de huir, sin tener que salir corriendo de nada. Todo lo contrario: te detienes. Aprendes a jugar con los viajes en el tiempo, y te sitúas perennemente en el momento que elijas… hasta que las paredes se derriten. Todo se derrite a tu alrededor. Forjas un universo de recuerdo, de cadenas al fin y al cabo, pero que no te sostienen ni se sostienen a sí mimas, sólo lastran. Cuando quieres asirte, resbala, se resbala, se te va de las manos; la realidad se diluye y lo que amabas, aquello por lo que decidiste parar el tiempo, se diluye. Te deja. Como tú abandonaste al flujo del tiempo. Y la maleabilidad del tiempo con el que te gustaba jugar se vuelve contra ti, y contra eso sí que no hay superpoderes que valgan…

Estar solo es una forma de huir. Pero cuando llegas, no queda nada.

Sólo los recuerdos. Y llega un momento en el que ya no eres capaz de distinguir el recuerdo de la fantasía, por cuanto de ninguno de los dos tienes una maldita prueba tangible. No la tienes. No tienes nada que puedas tocar, entonces, poco importa que eso exista. Analizando las ventajas que te ofrece esta circunstancia, destaca la posibilidad de inventar cuantas realidades alternativas desees, con la esperanza (oh, el sueño de los justos) de que en algún momento llegue a realizarse. Si eso sucede, puede implicar dos cosas:
a) que existe el pensamiento mágico (decirlo = que se haga… ‘abracadabra’);
b) que sufres algún tipo de problema mental que te aleja del mundo en el que vives y que, por otra parte, si se da el caso de que éste no te guste, representa una considerable ventaja, expresada en kilómetros, sobre el peligro de insatisfacción que a todos nos viene persiguiendo desde el centro de nuestro ser. En la carrera interminable desde el centro de nuestro ser hasta las orillas de un mundo que desearíamos entender.

Siento complicar siempre tanto las cosas, los razonamientos. Pero me distrae mucho; el lenguaje es el mejor juguete que se ha inventado jamás.
Y esto no deja de ser un entretenimiento…

“… No recuerdo de qué venía huyendo hasta llegar aquí…”

it’s a joke.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s