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Entre la lentejuela en el ojo propio y el maquillaje (de espesor digno de un muro insonorizado) en el ajeno, Eurovisión nos ha dejado una verdadera perla alternativa.
Pero alternativa de verdad, nada de disfraces de orco de Mordor, guitarritas de plástico, vestiditos de patinadora artística (pero qué daño ha hecho Beyoncé) o trajes de fiesta de la boutique Yennis’s de debajo de mi casa…
Ahí estábamos los dos en el sofá, con la esperanza prácticamente tan perdida como cualquier otro año en lo que a este certamen respecta, cuando aparece un paquito con una americana digna de Miami Vice, unas Rayban clásicas, barbas de “algo” más de dos días y esa melena al viento… Montado en su cochecito de golf, con su balón de Nivea y su micro en el suelo. Y va y se marca un temazo con acompañamiento casi casi casi de Casio PT10, y una voz que de primeras nos recordó a nuestro queridísimo Jarvis Cocker.
Qué queréis que os diga, nos llegó al corazón. Tal fue la aparición de Sèbastien Tellier, representante de Francia, con su canción Divine que, en estos precisos momentos, encabeza en mi iPod la lista de reproducción titulada “UN DÍA TAL QUE”.
Por supuesto, en lo que es propiamente el certament, se comió los mocos.
Oh. Siento el deber moral de compartir la canción. (Ojo que es mazo pegadiza.)
Coño, pero qué grande.
El mundo de la blogosfera es inabarcable. No me he molestado en buscar estadísiticas de los blogs que se abren diariamente a lo largo y ancho del mundo, por dos razones: 1) me da pereza y 2) sencillamente son un montón.
Y precisamente porque el internauta medio tiene que afrontar estos dos factores, se agradecen sobremanera las iniciativas de compilación y selección de contenidos que nos hagan la navegación, y la lectura, más cómoda. Sistemas que busquen lo interesante, y a los que dirigirnos para recoger esos artículos buenos, directamente, sin tener que estar separando la paja del grano uno mismo.
Es decir, herramientas que, simplemente, nos traigan hasta nuestras pantallas las “perlitas” de la blogosfera. Así nace perlitas.es, una iniciativa abierta a la participación, donde los usuarios pueden mandar artículos encontrados en sus blogs preferidos y votar por aquellos que consideren más interesantes.
Un nuevo enlace que agregar a nuestros favoritos, con la firme vocación de constituir un referente en nuestro repaso web cotidiano.
Que si sale para principio de curso y se retrasa a noviembre. Que si sale para noviembre y se retrasa a fin de año. Que si sale para fin de año y se retrasa a febrero… Son muchas las vueltas que ha dado Dracula X Chronicles, el primer juego de la saga Castlevania para la portátil de Sony, sobre todo en su llegada al mercado español, ya que hace meses que está a la venta en Estados Unidos y Japón (uno piensa casi que mejor, así ya tienes trucos que han localizado los demás).
A todo esto, he de comentar que soy 100% legal en esto de los videojuegos, es decir, que me los compro. Y la razón es muy sencilla: porque sólo juego a lo que realmente quiero, y soy bastante conservadora en mis gustos, además de que sinceramente creo que mis videojuegos favoritos son obras, con su trama, su diseño, sus programaciones…, concebidas con mucho trabajo que hay que premiar de alguna forma. Algo parecido me pasa con la música, y me ha llevado a volver al vinilo y a desembolsar sin remordimientos por cajas y ediciones especiales (y también compro en iTunes, claro, aunque me parezca un abuso la equivalencia de precios frente al dólar). ¿Y a qué venía todo esto? Pues venía a que por haber optado por la vía legal, me he pasado todo este tiempo mordiéndome las uñas mirando a la PSP de reojo y con la sensación de que me faltaba algo.
Al fin ayer el abstencionista bajó al Hipercor con la firme intención de comprarme el juego. Y así lo hizo. Contenta, feliz, cuando desprecinto el juego y lo introduzco en la videoconsola, me pide actualizar el software (a la versión 3.71) para poder jugar, pero como soy un trasto y tengo la PSP descargada, no me deja ni siquiera actualizr hasta que la batería tenga algo de vida propia. Y a esperar otro rato…
Pero por fin ya se puede decir que soy una criatura plena. Y hasta puedo escribir unas líneas con mis primeras impresiones del juego. Lo pongo aquí debajo para no destriparle el juego a nadie.
Mientras el abstencionista se esfuerza y se esfuerza por denfender su causa, producto del desengaño político, vía Menéame me llega una iniciativa notoria dentro de la anodina campaña electoral que se nos viene envima: Vota Cthulhu. Porque, ¿para qué decidir entre el menor de los dos males, o abstenerse de ejercer el sacrosanto derecho al voto, si se puede tener la más cruel de todas las opciones?
Toda una lección de frikismo y creatividad, de imaginación y sátira política.
Aunque, quién sabe, igual el Cthulhu presidente tendría más que ver con el de la interpretación libre del monstruo ancestral de Lovecraft, realizada bajo el título de Hello Cthulhu.
Y como alguno de vosotros seguramente aún se esté preguntando quién carajo es Cthulhu, os remito a la obra del genial escritor de terror H. P. Lovecraft y su libro La llamada de Chtulhu (The Call of Cthulhu). Y si os da pereza leer, os podéis hacer una idea del bicho y su personalidad con uno de los geniales capítulos de todo un clásico de Youtube a estas alturas: Calls for Chtulhu.
Ustedes lo disfruten.
El pasado viernes comenzamos a ofrecer un ciclo de conferencias en el Ateneo de Madrid, organizadas por la Sección de Literatura de esta entidad y el Grupo Artístico 8, sobre Internet y las nuevas formas de difusión cultural, posibilitadas en gran medida por lo que se ha dado en llamar “entorno web 2.0”.
Nuestra intención, desde Grupo Artístico 8 (que no es otra cosa que la asociación a la que pertenezco), es aportar todo lo que esté en nuestra mano a partir de nuestros conocimientos y nuestras propias prácticas de difusión cultural.
Próximamente hablaremos de la blogosfera, de las nuevas formas de edición, de la nueva publicidad, de las revistas digitales… Con el ánimo de configurar, más que un auditorio para nuestro discurso, un foro de debate plural, de modo que Internet se convierta en un asunto científico-cultural más, dentro de esta noble institución, y que un día pueda llegar a constituirse como una Sección por sí misma, en la justa medida de su importancia social.
En breve, desde Grupo Artístico 8 habilitaremos un blog donde colgaremos los contenidos de las ponencias así como los extractos más destacados de las aportaciones de invitados y público.
Y no puedo terminar este post sin hacerle un agradecimiento especial a Ángela por venir a vernos. Me hizo una ilusión tremenda.
Para abrir boca de cara a la próxima ponencia (viernes 29 de febrero, 19:30h) os dejo este enlace donde podéis descargar el podcast del Grupo Artístico 8: la audio-revista Octo Digital.
Cuando todavía ni se huele la temporada de los huevos de Pascua, Cadbury nos sorprende con una simpática campaña protagonizada por huevos suicidas, en una serie de spots de 10 segundos demostrando grandes dosis de humor negro. Y que a mí me hace mucha gracia. ¿Qué anuncian? Los huevos de crema de chocolate de la marca. ¿Cuál es el mensaje? Que los huevos de crema Cadbury han venido al mundo con el único propósito de marcharse de él (porque te lo vas a zampar a dos carrillos, vamos).
Si queréis ver más, pinchad debajo.
Procura ir siempre a la misma perfumería. No porque tengas su tarjeta de fidelidad y así acumules puntos que te den acceso a jugosas promociones, sino por la sencilla razón de evitar que te hagan otra tarjeta más en una perfumería distinta.
Todas las críticas negativas, todo el veneno que se ha vertido por ahí en los medios de comunicación sobre el concierto de las Spice Girls en Madrid del pasado domingo, son exageraciones crueles y, en su mayor parte, productos de la pose de modernos claramente resentidos con el espíritu de los tiempos. Y es que difícil de asumir, amigos míos, que Mel C (a.k.a. la Spice deportista) sea la compositora con más números uno co-escritos en el Reino Unido después de Lennon y McCartney (dato comprobable aquí).
Aparte, es lo que tiene acudir a un show semejante con expectativas que, obviamente y por propia definición del evento, no podrán ser nunca cumplidas. Las Spice Girls son lo que son, y son divertidas en sí mismas desde sus propios términos.
¿Y por qué lo sé? Porque yo estuve allí. Y me lo pasé en grande con cada canción y cada performance. Cuando uno se gasta del orden de 50 eypos por ver a estas cinco mozas, una década después de su presunto mejor momento artístico, muy bien debe saber a lo que se va a enfrentar, máxime cuando, en mi caso, mi favorita es la señora Victoria Beckham. Cuando uno hace eso, está claro que: 1) que sientes bastante nostalgia por el pasado, 2) que te gusta lo kistch, y 3) que te lo quieres pasar muy bien. En estos tres sentidos concretos, estuvieron increíbles. La mejor guinda posible con la que coronar un año intensivo de conciertos.
Qué demonios, si ya son un pedazo (entrañable) de la historia de la música. Sólo puedo hablar de ellas con cariño.
Miras las noticias en Menéame. Consultas cada duda en la Wikipedia. Ya casi no llamas a la gente, hablas por el Messenger. Recibes diariamente en el mail fotos de gente que no conoces: son tus contactos de Flickr. Vas a clase a la Universidad a distancia en su campus de Second Life. Le dices al mundo cómo estás a través de Twitter. Miras, antes de comprar, las opiniones de otros consumidores en Ciao. Consigues tus objetos de deseo en Ebay. Compras la música en iTunes. Ves los últimos anuncios de TV y videoclips de tus grupos favoritos en Youtube. Mantienes tu red de amigos en Facebook y tu red laboral en Neurona.
Ay, la vida moderna. En breve daré una pequeña conferencia, con un par de amigos, en el Ateneo de Madrid sobre este tema, dentro de un ciclo que coordinaremos servidora y el señor Óscar Martín. Ya pondré debidamente los datos de la convocatoria.
Me dicen en la tienda que el Castlevania para la PSP retrasa su salida… ¡HASTA FEBRERO! No sé si será verdad la fecha pero lo cierto es que tendría que haber salido hoy y hoy no ha salido. Lo que faltaba para completar el viernes. Vaya mierda de día.
Y monstruoplantas, y criaturas voladoras, y espíritus con armaduras… Y, por supuesto, malignos vampiros con poderes mágicos. Lo mejor de todo es que cada vez queda menos. Castlevania ‘Dracula X Chronicles’ sale al mercado, oficialmente para España, a finales de este mes, concretamente el 30 de noviembre. Se trata de uno de los debuts más esperados en la portátil de Sony por parte de una de las sagas más legendarias de todos los tiempos, que nos ha regalado en los últimos años con un par episodios bastante potentes para Nintendo DS: ‘Dawn of Sorrow’ y ‘Portrait of Ruin’, caracterizados por la sencilla manejabilidad de los personajes (los combos de botones no presentan ninguna complicación para torpes de nacimiento como yo, lo cual te permite concentrarte por entero en la aventura), un amplio catálogo de bichos por matar (muchos de ellos viejos conocidos) y fantásticos e intrincados castillos oscuros, inspirados en los mejores clásicos de la tradición vampírica.
Me da la sensación, a raíz de lo que se puede ver por ahí como avance, de que la espera ha valido la pena, y es de agradecer por parte de Konami, los creadores de la genial saga, la propina para los seguidores más fieles (que de paso servirá para que los que se acerquen de nuevas conozcan un poquito más de este particular universo), ya que además de la nueva aventura han incluido la versión original del ‘Simphony of the Night’, clásico entre clásicos y quizá la mejor entrega de todos los Castlevania.
Os dejo el trailer. Hale, a babear.
(Así releído una y otra vez el titular, la palabra “voluntad” se me hace un poco rara.)
Patadón en los c**** a la industria discográfica. Radiohead saca nuevo disco a la de un dos tres ya, el 10 de octubre para ser más precisos, bajo el título de “Rainbows”. Lo novedoso del asunto, después de unos cuantos añitos de silencio (penosamente roto, todo sea dicho, con el trabajo en solitario de Tom Yorke), es que los de Oxford han decidido colgarlo en su web y permitir su descarga a cambio de lo que el internauta tenga a bien pagar. Buena forma de difundir la obra de uno de cara a los bolos, que es de donde se supone que se saca más pasta, y de permitir que los demás evalúen el producto.
Fantástico, me digo, siempre que sea menos aburrido de lo que me resultó el “Hail To The Thief” (su anterior trabajo). Si lo logran, me lanzaré entonces de cabeza hacia el segundo de los formatos en los que se editará el trabajo de la banda, a saber, una caja especial con vinilos y tonteridas diversas de esas que nos hacen disfrutar a los frikis, al módico precio de 70 €, y que comenzará a distribuirse a partir del 3 de diciembre (es lo de la foto).
Ahora, a esperar hasta el día 10.
Es un anuncio ya antiguo, a cargo de Tactics, pero es que lo están volviendo a poner y me hace mucha mucha mucha gracia. Además de que Pancho es genial por sí solo, me parece que está muy bien trabajado.
Es total el gesto del perro cuando el señor le da el boleto de la Primitiva: ese movimiento de patita que dice ‘Gimme, gimme’.

Los ‘gracias’ que los cantantes extranjeros nos dedican al público español en sus conciertos, con un castellano ínfimo y aprendido de prestado para la ocasión, deberían poder cogerse con la punta de los dedos para guardarlos en una cajita de lata. O al menos eso se me ocurre cada vez que uno de estos episodios suscita mi ternura como hizo anoche Bjork.
Pequeñita, esquimal, deliciosamente arrítmica, es innegable que esta criatura del Gran Norte es, como poco, original. Y es innegable también que lleva consigo un espectáculo medido y bien elaborado, donde las percusiones son la gran esencia pero nunca acaban de ser las protagonistas, por lo que no se hacen ni cansinas ni empachosas.
El setlist empezaba por
este single tan polinésico que abría su último disco, a la vez que entraban en el escenario una serie de seres humanos con vestidos monocromo en colores fosforitos que recordaban a los duendecillos de Mirmo y que resultaban ser, además de simpático adorno, la sección de viento que acompañaba a la cantante. Continuaba una mezcla surtida y equilibrada de canciones de todas sus distintas etapas, sin que faltaran Yoga, Hiperballad, Hunter, Army of Me o Bacherolette, que después de años de no seguirle la pista a esta mujer, eran mis referencias. Celebro no haberlas echado de menos. En los bises, pasodoble, cierre y una sensación general entre el público de que la cosa había sido corta. Apenas una hora y 20 minutos escasos, bien aprovechados, no obstante.
Se la ve bien con lo suyo a la mujer. Contenta de estar delante de tanta gente haciendo lo que hace. Y al público también se le ve contento. A pesar de que el último álbum sea posiblemente aburrido, la legión de fieles, acumulados a lo largo de una historia musical de muchos años, es numerosa. Y está bien atendida, tanto con pequeños ‘gracias’ como con grandes conciertos, como el de anoche.
Esto era yo un martes por la mañana escuchando a Blondie, dejando volar la mente aprovechando el inicio del proceso creativo para dar con un nuevo eslogan para un canal de televisión, y fantaseando (averigua por qué) con monstruos hipertrofiados, al hilo del reciente estreno de Transformers. Y me he acordado de aquellas películas, ahora frikis y otrora exresiones de una época, de la factoría Toho: Godzilla, Gamera, King Ghidorah, Mothra… Entrañables criaturas, generadas por la supuesta radiactividad y producto del colapso psicológico japonés de la posguerra, que aún sigue recolgando en los relatos nipones de las últimas décadas… Quién sino la primera y gran víctima de la bomba atómica podría concebir semejantes distopías postnucleares y mundos futuristas apocalípticos: Akira, Wolf’s Rain, Ghost in the Shell, Trinity Blood, Evangelion… Ninguna otra cultura ha dado al mundo tal cantidad de Armagedones y bichos asesinos, constituyendo toda una mitología propia en tan poco tiempo (escasamente, la segunda mitad del siglo XX).
Y con lo de la radiactividad aquella de la que nacían los bichos asesinos, caía en la cuenta del terremoto registrado en el país del Sol Naciente hace apenas unos días, y que había afectado a una central nuclear sin que, en principio, hubiera producido riesgos importantes. En principio… porque finalmente sí que se ha producido una fuga radiactiva, aparte de quedar irreconocibles grandes sectores de la ciudad de Kashiwazaki.
A pesar de lo preocupante del accidente nuclear (como todo accidente nuclear es), no es raro para los japoneses lo de que el suelo se les mueva debajo de los pies sin quererlo. No hace todavía demasiado del atroz terremoto que fulminó Kobe. Lo que es llamativo es la capacidad de un pueblo de convivir con la fatalidad, y no sólo seguir siendo uno de los países a la vanguardia del desarrollo científico y tecnológico (o quizá precisamente por eso), sino de ser capaz de capitalizar semejantes acontecimientos sacando una contrapartida creativa que parece no tener fin.
¿Un ejemplo? Quizá. Tampoco hay que olvidar que Japón pasa ahora mismo por un momento de desintegración de los valores colectivos y de crisis de identidad que fomenta todo tipo de “perversiones”, según afirman algunos. Aunque quién sabe, tal vez sean (de nuevo) ejemplos de creatividad en la experimentación con uno mismo, su cuerpo y las relaciones que entabla (o no entabla, recuérdese el fenómeno de los hikikomori) con el resto. Averigua qué les pasa por la cabeza.
En fin. No pienso continuar con esta reflexión, ahí están los enlaces y que cada cual saque sus propias conclusiones. Yo sigo en busca de mi eslogan.

(¡ains!)

Durante un momento del sábado por la noche, sentada con Vane sobre la moqueta de la Terminal S, junto a lo que parecía ser la bolsa abandonada de una sonda urinaria (gracias Antonio por pensar optimistamente que aquello era un medio para pasar priva, más que para evacuar), pensé, jo, qué mayor. Al fin y al cabo, tan sólo seis días antes había sido mi cumpleaños. Y lo pensé al hilo de los conciertos que se iban sucediendo a lo largo del festival. Y es que ya empieza a hacer diez años de cualquier cosa.
Cuando empecé a escuchar a PJ Harvey, iba a un colegio de monjas, hacía un programa de radio, tenía una vida movidita y quería dedicarme al Periodismo. El sábado, cuando la vi en persona por primera vez en mi vida, más de una década después, había decidido abandonar el Periodismo para dedicarme a la Publicidad y a la escritura creativa. (Y lo cierto es que creo que he corrido mejor suerte de como habrían sido las cosas de no haberme dejado llevar un poquito por las circunstancias.) Polly Jean se defendió como pudo de las interferencias sonoras de los escenarios cercanos, con su guitarra, su piano y un vestido victoriano de cuello alto, en una carpa atestada de gente sobre un terragal castellano, cuando todavía no había caído el sol, mientras yo iba escuchando susurros de estupor a mi alrededor: “pobrecita”, “se va a asfixiar”, “ya entiendo por qué está más delgada”… 24 horas antes, un felino Jarvis Cocker, flaco como toda su vida ha sido, bailaba en la misma sauna de carpa aquella, contoneándose al borde de la fractura y lanzando el micrófono como quien lanza un yoyó, refrescando en mi mente el icono que condicionó mis gustos físicos masculinos para toda la vida.
Pero las cosas evolucionan, uno es y no es el mismo, le dejan de gustar algunas historias, en otras filias se reafirma y, por supuesto, tiene experiencias nuevas. Igual es la sugestión del momento, y posiblemente el sonido fuera deficiente y la interpretación un poco floja, pero Arcade Fire fueron para mí uno de los grandes momentos y uno de mis conciertos del año (sólo detrás de los Killers en junio). Lo siguiente reseñable son Scissor Sisters, con su ejemplo de dedicación y esfuerzo para que el público disfrute (admirable); y ya me puedo morir tranquila, que ya le he visto el culo a Jack Shears. Enormes esos hooligans entrañables llamados Kaiser Chiefs, y sorprendente la propuesta no electrónica de puesta en escena de un grupo electrónico como es LCD Soundsystem. En el apartado de esforzarse un poquito como oyente para ser comprensivo, se quedan James (mi nota es de “sencillamente bien”) y The Jesus And Mary Chain (pero por la sosísima puesta en escena meramente, ya que el sonido oscuro a “rotaflex” con esa línea de bajo tan fuerte, fue más que delicioso).
En el limbro de la indiferencia se me quedan Editors (¿desquite para cuando no tienes discos nuevos de Interpol?), Flaming Lips (mucho lirili y poco lerele), Sunday Drivers (tan inenarrablemente grises como en el Metrorock de hace unos años), Bloc Party (sí, esto, bien, esto, correcto, esto… ¿vamos a por una cerveza?), Phoenix (patético momento del cantante intentando darse un “baño de multitudes”), Air (oh, mira, parece que se mueven) y el ratito de Chemical Brothers que vimos, de los que destacaría sin duda alguna las proyecciones sobre el escenario.
Una pena no poder ver a DJ Shadow (es que Jarvis…) y llegar tarde para Hidden Cameras. Me consuelo pensando que a estos últimos es mejor reservárselos para sala pequeña.
Mientras la peña se vuelve loca en Manhattan por un nuevo cacharrico de Apple que ni siquiera es 3G, ando yo tirada en el sofá con los Cantos de Maldoror, de Ducasse (que es el panfilillo de la foto) con todo el neogótico subido y pasándomelo pipa con las cosas oscuras, los bichos y las perversiones varias. Si es que en el fondo, sigo estando un poco adolescente, por más que mi jefe acabara “gritándonos” (y entrecomillo, porque tan sólo se trata de una voz grave y sonora con cierto tonillo que sólo se puede tener si uno es extremeño, más concretamente de Badajoz) a todos el otro día en una reunión de brainstorming para una actividad promocional de guerrilla: “¡Desengañémonos! Por más que sigamos llevando los pantalones vaqueros caídos, ya no somos jóvenes. No somos esos jóvenes para los que estamos preparando esta historia, por lo que nos hace más falta de lo que pensamos esforzarnos en el ejercicio de ponernos en su lugar, que nosotros ya estamos de vuelta.” Al final, la juventud va a ser una cosa que se mida cualitativamente por la cantidad de cosas vividas, que son las que a uno le hacen estar “de vuelta”.
Pero que uno, en el supuesto de que nos acojamos a esta definición, no sea joven, no significa que no pueda seguir siendo adolescente. Y jo, qué putada, porque es salirse de lo bueno llevándose lo peor: llevándose la capacidad de adolecer intelectual y emocionalmente de quién sabe cuántas cosas ante las que seguimos sintiéndonos seres incompletos. Tiene que ver con el seguir cuestionándose uno ese relato plausible tan producto de lo mediático que es la realidad y, sobre todo, con la inquietud que nace con la curiosidad del niño y que, realmente, puede llegar a morir con el gris devenir de cada día del llamado adulto.
Creo que esto es lo que ha sabido captar Apple en los últimos 10 años. La inquietud de un
público que quiere siempre algo más, y no sólo una cosa nueva, al fin y al cabo pasajera, sino una cosa distinta, para hacer “otras cosas” (de ahí que un “macfan” conserve durante mucho más tiempo su máquina que un “pecero”, amén de que la máquina en sí sea más resistente). Y ni siquiera que sea distinta en sí, sino que vaya revestida de un discurso diferente, que es donde reside el gran logro marketinianio de Steve Jobs. Desde aquel spot de 1984 basado en el 1984 de Orwell, pasando por archiconocida campaña de “Think Different” y planteando un ejemplo curioso en el fenómeno de los “auriculares blancos” del iPod que presuntamente te distinguen del resto de gente que va por la calle con un reproductor de MP3 (la persona del anuncio
está en negro, se le quita identidad, pero los auriculares son blancos, ¿restitución de la antigua identidad por otra nueva?), han sabido de qué va esta historia del adolescente enquistado, que curiosamente no es un fenómeno tan actual como pudiera parecer (fuera falsos mitos de la sociedad del conocimiento o el mundo tecnológico, que ‘raritos’ los ha habido todos los tiempos, el friki y el geek nos son fenómenos aislados), sino un lugar común cuyo rastro se puede seguir en todas las épocas en mayor o menor medida, si bien ahora es mainstream, porque tiene mucho que decir dentro del rol del consumidor voraz.
Qué bueno, qué ejercicio más notable de trasladar el ansia corrosiva del inquieto a otro plano para rentabilizarla, de darle hasta un sentido moral digno
de aprobación (el consumo que es bueno porque dinamiza las economías y ayuda al crecimiento, blablabla…), lo cual sí es una novedad palpable. Ahora ya no se bebe absenta haciendo apología moral del mal (el hada verde se vomita a sí misma), sino que diseñas en Mac con CS3 lo que te sale de donde te salga, y lo cuelgas en Internet y en una semana tienes mil visitas de pavos de Japón que por alguna extraña razón te entienden mejor que tu madre o tu jefe. Ya no hay marginales. Y esto sólo puede escocerle al que de propio quiera voluntariamente marginarse. Al de la pose.
Y a simple vista, no parece del todo malo vivir en un mundo donde tenga sitio, y conviva con otros tan opuestos, el discurso de Maldoror, ¿no? Pero claro, siempre hay un lado oscuro, lo no dicho del relato… Como en todo rasgo humano.
(Tomando por ejemplo que uno se gaste una cantidad de dinero en el Applestore que puede rozar la demencia)
Dedicado a Toño, Óscar y a mí misma.
Una nueva reflexión sobre mi mismidad y mis vicios.
Al fin, después de casi un mes escondida en el armario esperando el gran día, la Wii apareció en nuestro hogar para conmemorar que Toño cumplía años, y para hacernos experimentar un concepto de juego que apenas tiene que ver con cualquier otra de nuestras videoconsolas. Un tipo de juego para disfrutar en compañía (y si eres un asocial sin amigos no importa, porque se conecta a Internet y te los busca), con complejidad cero, gráficos sin pretensiones, sensaciones sorprendentes… y tremendamente adictivo.
Olvidad complicados combos de botones y escenarios en 3Ds que marean y donde manejarse con una cruceta es exponerse a la desorientación más absoluta. La Wii es a las demás consolas senior como la DS al resto de las portátiles… Aunque también estoy contenta con la PSP, a ver, que todo depende de qué juegos elijas, porque algunos de deportes y en general los RPG, sin mencionar a los fabulosos Lemmings, son muy llevaderos y estimulantes).
Nintendo ha llevado a cabo, con sus opciones para casa y portátil, un auténtico logro de desarrollo, diseño y marketing, que ha conseguido abrirse su propio nicho en el mercado, entre todos los que habían (habíamos) abandonado desesperanzados la posibilidad de volver a jugar con una consola. Y por si fuera poco, ahora amenaza muy seriamente el espectro de ventas de la PS3, ese mamotreto devorador de energía que cae hasta el puesto nº 3 de las preferencias de los consumidores norteamericanos por detrás de la Xbox 360 y de la Wii, que encabeza el ranking de unidades vendidas y simpatía despertada .

Así, tan blanquita, parece inonfensiva…
De momento, Wii Sports es lo suficientemente entretenido como para tenerle a uno lo bastante dedicado a ello. Ahora habrá que ver el acabado de otros juegos a los que estoy deseando hincar el diente, como Zelda, Sonic (que creo que en gráficos no es muy distinto del de PS2, al que no logro acostumbrarme) o Metal Gear Solid, que ya tiene que ser la caña.
Oh… ¿Imagináis que sacan un Castlevania para la Wii? Se dice y se comenta, pero hay mucha rumorología. Como lo editen, ya no salgo de casa. De momento, la versión para PSP, bastante esperada por cierto, llega en noviembre… Aaaaah.
Castlevania, saga mítica donde las haya.
Más de 20 años de vampiros y castillos.
Mis queridios ninios, en su mayoría rojos titiriteros, y a vosotros también, amigos poetas, sin duda comicastros masones… ¿Para qué hacer juicios sobre determinados personajes si sus palabras ya dicen sobre ellos todo lo que uno necesita? Gloriosa página que recopila los mejores momentos de verborrea del ínclito Federico Jiménez Losantos.
Lo más vergonzoso en medios de comunicación desde Urdaci.
Recomiendo al lector que interprete estos contenidos como chistes propios de gags humorísticos preparados a tal efecto por un mal aspirante a periodista con vocación frustrada de monologista del Club de la Comedia.
Indispensable en vuestros favoritos.
Fragmento de comentario que le he hecho a Pablo en su blog, y que copio aquí para que no se me escapen cosas fundamentales:
si se rompe ‘españa’, ¿qué importa? otra cosa aparecerá, como otra cosa podría haber aparecido que no fuera ‘españa’ si la casualidad hubiera seguido otros derroteros… que no somos más que un pequeño átomo de este todo general que es y ha sido… y ‘españa’ no es más que un concepto labrado a través de los siglos, y que a través de los siglos puede volver a mutar, porque tú te mueres, pero la tierra seguirá existiendo, completamente ajena a ti, a tus principios a tus reconocimientos y sentimientos de propiedad. ante las etiquetas de facha, rojo sólo queda un apelativo: subnormal. subnormal el que las pone y el que las recibe y se las apropia. subnormal aquel que piensa que una nación es algo más que un sistema de ordenación de la convivencia del modo más satisfactorio posible para la mayoría, sin necesidad de deificar nociones tontas presuntamente trascendentales. y si hubiera que elevar algo a los altares, ahí debería estar la razón para obligar al mínimo común denominador de todos.
qué idiotez defender la ‘unidad’, y qué gilipollez aún más grande es defender, por ejemplo, eso (ese concepto) llamado ‘euskadi’ (y como ese tantos otros) y encima matar a gente, e impedir la libertad de obra y casi de pensamiento a otros muchos a los que no se mata pero se hace aún más daño que si se les dispensara la muerte, puesto que con la excusa de una idea absurda se les arranca lo que les debe corresponder como los seres humanos que son…
a mí todo esto que está pasando [esta crispación y eso, añado] me parecen tontadas de raquíticos mentales.
si imperara el sentido común y el verdadero sentido crítico que es el que te hace mirar a las personas como tales y valorar los hechos como meros hechos, nada de esto estaría ocurriendo, y ni tú ni nadie tendría que estar sintiendo vergüenza de nuestra humana condición.
Recuerdo cómo nos impresionaba el retrato del Papa Inocencio X de Bacon cuando éramos más jóvenes. Ese quedarse mirando a no saber exactamente qué, intentando encontrar la expresión entre la atrocidad de las cosas que pueblan el rostro, como espejo de la mente humana. Esa falta de sentido, como la propia existencia, que si bien entonces no alcanzábamos a comprender del todo, pero que empezamos pronto a intuir. Ese terror solitario, el indescriptible miedo de la persona sola que se nos abría delante como un abismo que, a pesar de todo, no nos era completamente ajeno. Bacon destrozaba a Velázquez reinventando el personaje, mientras nosotros nos íbamos construyendo en torno a obras de arte y sistemas pensamientos ajenos que poco a poco, y no sin esfuerzo, asimilábamos para poder cimentar nuestro sentido crítico. De ese modo, despertábamos e íbamos tomando conciencia, al estilo del mito platónico de la caverna, sobre las cosas de alrededor como algo más que meros hechos. Todo merece valoración, y para poder valorar hay que tomar parte por alguna parte, y ser coherente luego con ello para poder sentir uno la ilusión de que su vida tiene una continuidad lógica, una secuencia con arreglo a un hilo argumental. ¿Cómo pensará Buenafuente que transcurre su hilo argumental? Sea como sea, seguro que transcurre (o él lo hace transcurrir, mejor dicho) de forma que le hace sentirse bien consigo mismo. Cierto es que nadie le ha designado como mesías de nada, pero está bien que, aunque pensemos que no necesitamos salvadores de nada, de vez en cuando alguien nos recuerde lo sucias que son a veces las cosas (aunque estas personas tampoco estén limpias del todo), y sea capaz de dejar a un lado los honores para hacer caso a sus principios. La parcialidad es casi inherente a un medio informativo en España, y es triste; pero el lector/oyente/televidente lo sabe, y de este modo consume lo que más le conviene y bebe de la visión del mundo específica que comparte. Los intereses son infinitos e inescrutables en su totalidad, pero hay uno que es especialmente dañino: el resentimiento. Defender nuestro entorno profesional del resentimiento, limpiarlo de bilis y anular la crispación para animar a la convivencia que personajes como Jiménez Losantos ayudan a minar cada día… Eso es lo que me llevo de hoy.
A ver… Veo asiduamente los informativos de Antena 3, por lo cual puedo afirmar que sé a qué me enfrento cuando enciendo la tele. Y no contenta con eso, no puedo decir que sean mis favoritos, pero tampoco se puede decir que me disgusten. Los veo en paz, los tolero y aprecio en su justa medida. Luego veo otros de otras cadenas y ya está.
Pero hay un caso específicamente madrileño en el que la información…
Ya sabemos que todas las administraciones y regímenes ‘meten mano’ en sus entes públicos audiovisuales, al igual que ocurre en los media privados participados por distintos lobbys, grupos de presión y organizaciones con ánimo de lucro del tipo que sea.
Pero el caso particular de Telemadrid… Sangra. Y es curioso, porque todos sabemos que apesta pero la cosa se comentahasta con naturalidad y se deja pasar; simplemente, en casa nos parece un coñazo infumable de un propagandismo que ni Alfredo Urdaci (quien por cierto hace unos meses encontraba trabajo, en calidad de gran fichaje, en un medio de comunicación, oh sorpresa, lo cual dice muy poco en favor de dicho medio) habría concebido en sus más húmedos sueños, y no lo ponemos y ya está, total, será por canales de televisión. Pero no debe ser así, por culpa de unos cuantos no se debe despreciar a todos los profesionales que están pasándolo mal en estos momentos y que, aún así, tienen que seguir con su labor porque tienen que vivir de ello.
Es curioso, la verdad, con Gallardón no estaba tan mal la cosa. Pasen y lean…
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Trabajadores de Telemadrid comienzan un encierro
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Madrid, 5 feb (EFE).- Los trabajadores de Telemadrid comenzaron hoy un encierro que tienen previsto mantener hasta el viernes 9 de febrero, según fuentes de UGT.
La protesta fue convocada “ante el despido de un miembro del comité de huelga, la sanción a otros dos y el intento de coacción a los 922 trabajadores que solicitaron el sobreseimiento de los expedientes”, según un comunicado emitido hoy.
En el encierro participan los 35 representantes sindicales, comités de empresa de Telemadrid, Onda Madrid y el Ente Público RTVM, así como los delegados sindicales de CCOO, UGT y CGT, que “permanecerán recluidos permanentemente por turnos hasta el fin del encierro”.
Los encerrados denuncian que “en estos momentos nos encontramos con una empresa en la que la Dirección no cumple el Convenio Colectivo, no acata las sentencias judiciales ni los dictámenes de la Inspección de Trabajo”.
También critican “una gestión volcada en el control de la información y la difusión de su propaganda”, que la Dirección “fracasa en cada una de sus apuestas de programación; encarga a precio de oro programas rancios y documentales “militantes” a productoras “amigas”; ha aumentado en un 37% los cargos directivos del organigrama y ha contratado a cerca de 200 personas “afines” sin cumplir los requisitos de méritos, sin transparencia ni igualdad de oportunidades para todos”.
La Dirección del Ente Público Radio Televisión Madrid (RTVM) despidió al secretario general de la sección sindical de Confederación General del Trabajo (CGT) y sancionó con dos meses de empleo y sueldo al presidente del comité de empresa y a un miembro de la comisión paritaria, ambos también de CGT, después de la jornada de huelga del 5 de diciembre. EFE.
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(Picha sobre la foto)
¡El Ponente ha vuelto!
Ha despertado de su letargo para traernos nuevas dosis de su especial humor. A través de su tribuna volverá, sin duda, a hacer nuestras delicias ejerciendo como crítico literario, monitor de talleres creativos on line, redactor de tests que prueban nuestras desviaciones culturales y siempre atento observador de lo que ocurre a su alrededor…
Ya podéis ir buscando piedra bajo la que esconderos.
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Blogger ha tenido la bondad de devolver el original ‘Desprendimientos de retina’ a la existencia. Todavía no sé por qué ocurrió ni cómo se ha arreglado, pero he tomado una decisión: mudarme a WordPress. Y así permaneceré al menos de momento. Como afirmaba Moe Sislak, tuve que elegir entre el toro mecánico y la tele por cable; me decidí por el toro mecánico, y debo mantener mi decisión.
No quiero otro susto como este.
Por lo pronto, he recuperado tooodos los archivos y he pasado el original a una plantilla que me permita sacar una copia de seguridad de todo.
Uf.
Gracias a Ali he podido recuperar parte de los posts del ‘Desprendimientos’ original, desde abril. Un respingo de alegría para esta tardede martes.
Me va a costar mucho volver a levantar esto, porque era mucho lo qu
e estaba posteado en el primer ‘Desprendimientos’. Aún guardo la esperanza de poder recuperarlo… Mientras tanto, voy a ir repasando cosillas de los últimos tiempos y artículos que previamente había escrito en word y tuve la brillantez de guardar.
Empiezo hablando, una vez más, de Impracabeza, para que no se nos olvide esta fantástica revista digital impecablemente realizada en flash. Un número bastante nutrido de colaboradores que aportan palabras e imágenes, en un proyecto multuartístico que pretende ser, además, ser multilingüe. ¿Alguien se atreve con el italiano?
Entre los miembros de su soporte técnico nadie sabe nada, pero mi blog anterior alojado en Blogger ha desaparecido y sólamente me mandan una respuesta automática tras otra. ¿Solución? Dirigirme hacia un nuevo hogar. Este.
Al menos, espero que no notéis demasiado la diferencia. Como podréis observar, el entorno tiene el mismo tono.
Y no cierro este post sin añadir que, si podéis, hagáis lo mismo que yo y abandonéis Blogger.
























