cristo de las antenas

A veces creo sinceramente que esto de la lomografía consiste en hacer el gañán con las formas, las texturas y los colores: jugar a ser daltónico, exaltando temas que a priori no tendrían por qué ser sublimes para nadie, salvo para el raro de turno que sigue sin ver lo que ha captado su cámara rusa de los años 80 (o su trozo de plástico moderno made in Hong Kong) hasta que el señor de la tienda le entrega un paquetico con los negativos revelados. En fin, es lo que tiene.

Y este es el producto de mi última tanda, realizada entre diciembre pasado y mayo presente, con instantáneas de Madrid, Miajadas, Zaragoza, Lisboa, Puerto de Santa María, Córdoba… Una valiente colección de desajustes cromáticos con la que debo reconocer que he disfrutado como una enana.