de mayor quiero ser… ponente
Releo los grandes momentos de El Ponente, mientras él canturrea de fondo las cancioncillas de Pepe Domingo Castaño. Y me vuelvo a reir con todo porque este mundillo poético, desde luego, sigue siendo igual. No cambia nada.












esas orejas son inconfundibles
Hola Auri.
No estoy de acuerdo (quizá por primera vez…), contigo.
Sí. Algo cambia: la aparición de una nueva figura secretarialmente versificadora
Apuntó algo.
Ahora se destapa, saliendo del poemático armario.
Te espera, ansiosamente tuyo…
E.S.
Yo deseo y espero con impaciencia la reaparición de El Ponente. Es necesario que vuelva a podar, incluso talar, con su ironía el fantástico bosque de los “Poetetas Concagados”.
¡Besos a los dos!