Todavía me quedaban unas cuantas fotos de Roma en la recámara… Las tengo en mi álbum de flickr.
No las había revelado hasta ahora porque las copias en blanco y negro de medio formato me salían muy caras, y he esperado a que los Reyes Magos me trajeran un escáner de negativos… Además, me daba cosa porque eran mis primeros dos carretes con la Holga 120 y pensaba que lo que me iba a encontrar sería mucho peor de lo que al final he podido ver.
Me gusta ese tono sepia, y que la película no haga demasiado grano. Y me gusta mucho el gato de la foto. En su momento, cuando estuve delante de él, resultó tan manso que le podría haber acariciado si no hubiera estado lleno de mierda.
Sé que están muy claritas, pero no me apetecía tocarles el color demasiado, ni el contraste, porque me da la sensación de que así quedan como más viejunas, y eso me mola.
Me da la sensación de haberlas robado del álbum más viejo que cualquier alguien tuviera por su casa.










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