la sonrisa oculta, originalmente cargada por mellamopersona.

me devora la impaciencia, pero sé bien que para no dar miedo hay que parecer tonta. así que me quedo dentro de la pared, embalsamada por la ausencia, donde sé que no voy a pisar terreno cenagoso, donde sé que mi gesto torcido estará a salvo.

pulgarcito, originalmente cargada por mellamopersona.

todo eso que insinúa formas, la luz de la tarde que se derrite, la colección de nombres que las cosas se guardan para sí y nunca comparten, el reguero de migas de pan con el que pulgarcito esperaba volver a casa… todo eso sólo es algo que se me parece. un simulacro de la perfección.

agujas, originalmente cargada por mellamopersona.

algunas agujas tienen por costumbre clavarse en el aire, con el valor que se le supone a un conquistador centenario. otras se acumulan en los bocadillos que pepe se come junto al gálata mientras esgrime una botella de zumo de limón con la que parece querer defenderse del eterno retorno, de aquello que pudiera llegar a clavarse en su garganta. acidez contra acidez.

lo que se suele decir, originalmente cargada por mellamopersona.

hablaremos. pero no el uno con el otro. no. hablaremos. sin mirarnos. hablaremos con otros que no están y nos dará igual que estemos nosotros mismos. hablaremos. como sin en las palmas de nuestras manos hubiera rastros significativos de lo que pudiéramos ser. hablaremos deprisa porque no queda tiempo, porque nunca hay tiempo, porque el tiempo es un una colección de sucesiones mutilada por los relojes de lectura directa. hablaremos. y parecerá como si jamás hubiera habido más que silencio.

sueño felino, originalmente cargada por mellamopersona.

enroscarse y dormir. ser hermoso. ser difunto. vivir en la ciudad del pensamiento, donde lo bello no es metálico sino arenoso, donde te dan fichas de los coches de choque para que te subas el tranvía. ser diferente, indiferente, un rastro de pelo condenado a la disolución.